
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril marcó un punto de inflexión al interrumpir una escalada de diez meses consecutivos. Mientras que el dato oficial se ubicó en el 2,6%, proyecciones privadas de la consultora Equilibra indican que, de haberse aplicado la actualización metodológica de la ENGHo 2017/18, la inflación habría alcanzado el 3,0%. Para mayo, el consenso de los analistas prevé que la tendencia bajista continúe, con estimaciones que oscilan entre el 2% y el 2,2%, impulsadas por la estabilidad de los combustibles y el impacto de las promociones comerciales.
La medición del último mes arrojó señales de alivio en componentes sensibles. El rubro de alimentos y bebidas avanzó un 1,5%, posicionándose notablemente por debajo del promedio general. Asimismo, la inflación núcleo —indicador que prescinde de precios regulados y estacionales— fue del 2,3%, su registro más bajo desde octubre pasado.
No obstante, desde la firma Adcap advirtieron que el dato nacional superó ligeramente las expectativas del consenso, atribuyendo esto al impacto de los ajustes en servicios públicos y combustibles. Según su análisis: “El dato de abril todavía es consistente con una moderación gradual de la inflación, pero aún no con una convergencia clara hacia niveles cercanos al 2%”.
Un punto de análisis relevante surge de la consultora Equilibra, que evaluó el comportamiento de los precios bajo la canasta de consumo más reciente que el INDEC tiene pendiente implementar. Con los ponderadores de la ENGHo 2017/18, la inflación de abril habría sido del 3,0%, elevando el acumulado del primer cuatrimestre al 13,0% (frente al 12,3% oficial). Esta diferencia se explica principalmente por el mayor peso relativo que tiene la nafta en la nueva canasta; este insumo trepó un 11,2% en abril, impactando con mayor fuerza en la medición bajo la metodología moderna.

Para el mes en curso, la economista María Castiglioni (C&T) señaló una moderación influenciada por el fin de los picos estacionales en educación e indumentaria. “La moderación de alimentos y bebidas es otro factor”, añadió. En sintonía, Fernando Marull proyecta una suba de entre el 2% y el 2,1%.
Los pilares que sostienen esta desaceleración en mayo son:
Consumo y promociones: El impacto de las rebajas del "Hot Sale" en rubros como vestimenta.
Combustibles: La decisión de YPF de aplicar un ajuste mínimo del 1% y mantener un congelamiento por 45 días.
Precios minoristas: Relevamientos de LCG mostraron una caída del 0,8% en alimentos durante la segunda semana del mes.
Política monetaria y salarios
Desde el plano oficial, la estrategia se centra en la estabilidad del tipo de cambio y una fuerte contracción de la base monetaria, que se redujo un 5% nominal en el año. Ante una inflación acumulada del 12%, esto representa una caída real de la masa monetaria cercana al 17% respecto al cierre de 2025.
El interrogante hacia el segundo semestre radica en si el Banco Central iniciará la fase de remonetización, permitiendo que los pesos emitidos por la compra de divisas circulen sin ser absorbidos, con el fin de recomponer el salario real de los trabajadores públicos y privados, afectados por el arrastre inflacionario del primer trimestre.